sábado, 30 de enero de 2016

Deshielo

Para escribir sobre el deshielo
hay que ser agua primero.

Volvieron los pájaros,
volaron por encima de mi cabeza
y por fin recordé
que vivo por ellos.

Volvieron para decirme
lo que había olvidado.
Mi esencia,
mi trauma,
mi existencia.
Mi anhelo.

Un segundo es suficiente
para dar un giro completo.
Un segundo es suficiente
para dar la vida por algo,
para coger una vida del suelo.

No me entiendes,
si tú, lector,
sé que no.
No me entiendes,
pero amoldas tu ser
a este texto.

Luz. Verde natura.

Paz. Bella dulzura.

Cae sobre la cara,
sobre el cuerpo,
sobre todo.
Cae el agua y no el lodo.

Alguna rima se asoma,
pero eso ahora no importa.

Importas tú, importo yo.
Importa encender velas en mi habitación,
importa el incienso quemando el momento,
la relatividad del tiempo.

Importa el descenso
aullando sin voz,
no importa el agua,
importan los pájaros,

importa el deshielo.

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