lunes, 5 de septiembre de 2016

Cítrica

¿Hacer algo que no tenga que ver con los demás? ¿qué es eso?

El móvil, repleto de redes "sociales" que más que socializar, te enseñan la vida del resto en bandeja. Y tú, claro, enseñas la tuya, realmente no es inmoral, sólo raro hasta que se normaliza.
Engancharse a las series, viendo cómo personajes viven la aventura de su vida, desde el sofá diez horas al día.
Luego te pones a leer sobre otros, a escuchar música de otros, a escribir sobre otros, o a hacer música para otros.

Hay algunos minutos para ti en una semana y los aprovechas como una onza de chocolate. Pero se acaban y vuelve el tiroteo mental de otras vidas, que a la vez están centradas en otras vidas y admiran a los que parece que están viviendo la suya, pero que también viven centrados en otras vidas.
Y criticamos a los que viven tu vida y no la suya, siempre criticamos lo que hacemos.

Y cuando te miras al espejo te das cuenta de que envidias a tantas personas que no te aguantas a ti mismo, que quieres ser tantas personas que no sabes cuál escoger y que quieres hacer tantas cosas que no tienes demasiada vida.
Y nunca te escoges a ti, ni escoges tu destino. Y no sabes qué quieres porque no sabes quién eres, porque no te miras, porque sólo miras hacia fuera.
¿cómo hemos caído en este error de novato?

Convertir herramientas útiles en cárceles para la inteligencia emocional. O al revés.
¿La solución? Si despejas la mente, despejas la X.

Si no tenemos nada, no podemos llenar un vacío.

No hay comentarios:

Publicar un comentario